Si están a punto de casarse, seguro han hablado sobre su futuro juntos, sus planes y sus sueños. ¿Han hablado, también, de su fertilidad? Aprender un método natural de reconocimiento de la fertilidad antes del matrimonio les permitirá conocerse mejor. Además, planificar su familia juntos. Descubre por qué es una decisión que transformará tu relación.
La fertilidad es de los dos
Muchas veces pensamos que la fertilidad es solo un asunto de la mujer. En realidad, se debe hablar de la fertilidad de la pareja.
Un método natural como el Creighton o el Billings enseña a reconocer juntos los signos de fertilidad. Así, les permite tomar decisiones juntos. De este modo, la planificación familiar se convierte en un camino compartido, fortaleciendo la unión y la comunicación.
Monitoreo de la salud
El ciclo menstrual no es solo tener la regla. Es un reflejo de la salud general de la mujer. Con un método natural, aprendes cuándo eres fértil. Puedes detectar, a su vez, señales de desequilibrio hormonal, problemas de ovulación o posibles afecciones como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o la endometriosis.
Conocer tu cuerpo es el primer paso para cuidar de él. Si lo ves antes de casarte, podrás identificar problemas con antelación y prevenir problemas de fertilidad a futuro.
Respeto y comunicación
Aprender a registrar con un método natural no solo les ayuda a conocer su fertilidad, sino que fortalece la comunicación entre ustedes. Al compartir esta información, aprenden a tomar decisiones juntos, a hablar abiertamente sobre su futuro y a respetar los ritmos naturales del cuerpo.
La confianza y el amor crecen cuando ambos son parte del proceso.
Es natural, confiable y efectivo
Muchas parejas buscan un método que sea seguro, natural y sin efectos secundarios. El Método Creighton es un sistema basado en la ciencia, con una efectividad del 96-99% cuando se usa correctamente.
Con un método natural, la pareja no adivina. Es consciente de cuándo es fértil o no. No interfiere con la salud de la mujer. Es respetuoso con el cuerpo y con la vida. Además, puede utilizarse tanto para lograr como para espaciar embarazos.
Vivir la fertilidad en sintonía con el plan de Dios
Un método natural no es incompatible con estar abiertos a la vida, porque la apertura a la vida es, ante todo, una disposición del corazón. Aprender a reconocer la fertilidad no significa rechazarla. Supone acogerla con responsabilidad y amor.
Si una pareja desea concebir, es fundamental conocer cuándo son fértiles. Es decir, los momentos en que hay mayor probabilidad de embarazo. La posibilidad de traer una nueva vida al mundo es un don demasiado grande como para dejarlo al azar.
Si quieres aprender más sobre un método natural y cómo puede ayudarte en tu matrimonio, escríbele a una instructora certificada. ¡Tu fertilidad es un regalo, conócela y compártela con amor!
¿Se van a casar? ¡Entonces esto les interesa!
El matrimonio es un camino de amor, compromiso y decisiones compartidas. Uno de los temas más importantes para hablar durante el noviazgo es cómo vivir la fertilidad y la planificación familiar en el matrimonio.
Aquí es donde entran los métodos naturales: una herramienta científica, natural y efectiva que no solo les ayuda a reconocer los días fértiles, sino que también fortalece su comunicación y les permite cuidar juntos la salud de la mujer.
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¿Por qué aprender un método de planificación familiar antes de casarse?
- La fertilidad es de los dos: aprenden juntos cómo funciona el ciclo menstrual y toman decisiones informadas.
- Salud femenina en primer lugar: permite detectar problemas de salud y empezar a tratarlos antes de casarte, para poder concebir y evitar un posible aborto o problemas de fertilidad en el futuro.
- Fortalece la comunicación y el respeto mutuo: fomenta el diálogo, la confianza y el trabajo en equipo en la pareja.
- Natural, sin hormonas y científicamente comprobado: con una efectividad del 96-99% para evitar el embarazo.
Si desean vivir su matrimonio en armonía con el diseño de Dios, un método natural les permite abrazar su fertilidad de manera natural, respetuosa y acorde con la belleza del amor conyugal.